Sirviendo la Palabra: Jn 6, 52-59

VIERNES 1 DE MAYO
Juan 6, 52-59:
“Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él”.

Los judíos no acaban de entender, como tampoco acabamos de entender nosotros: “¿Cómo puede este darnos a comer su carne?”. Entenderemos las palabras de Jesús cuando deseemos participar plenamente en la Eucaristía.
Y participar en la Eucaristía significa unirnos a Cristo de tal forma que la persona y la vida de Jesús configuran nuestra propia persona y nuestra propia vida.
Cuando comemos el pan de la Eucaristía nos hacemos uno con Jesús. Su vida mueve nuestra vida. Él habita en nosotros y nosotros en Él.
Recíbelo en la Eucaristía siempre que tengas ocasión, aunque ahora sólo lo puedas hacer espiritualmente, y procura que sean muchas las ocasiones.
Adóralo, aunque ahora sólo lo puedas hacer en tu corazón, presente en el sagrario y procura también que sean muchas veces.
Tu vida se irá transformando sin darte cuenta porque es Jesús quien la transforma a su medida.
Buenos días.

Antonio María Sanjuán Marín, cmf

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