Desde la Frontera Sur…

Estrenamos una nueva sección en la web : “…Desde la Frontera Sur”. Quiere ser una ventana para compartir, informar y denunciar desde la realidad de la inmigración.

Según publican los últimos análisis de la realidad social, la desigualdad en el mundo ha alcanzado unas cotas sin precedentes y la pobreza y la exclusión social, con la injusticia que ello conlleva, han aumentado de manera alarmante en Europa en los últimos años[1].

El papa Francisco, en su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium, se hace eco de lo que está pasando en nuestra sociedad actual: (…) grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Hemos dado inicio a la cultura del «descarte» que, además, se promueve. (…) Los excluidos no son «explotados» sino desechos, «sobrantes» (EG 53).

Somos una sola familia humana. Pero mientras muchos supeditan todo al consumo hay miles de millones de personas excluidas cuyos intereses parecen no contar (MS 6).

El grito de los pobres y los necesitados se oye de formas muy diversas en nuestro mundo. Nos interpelan las situaciones de desigualdad e injusticia que generan una brecha cada vez mayor entre ricos y pobres, el creciente número de los excluidos y descartados (inmigrantes, desplazados, refugiados, personas sin hogar, poblaciones acosadas, mujeres despreciadas, niños, ancianos y enfermos abandonados…) y las múltiples manifestaciones de la violencia (a veces incluso en nombre de credos y religiones). Millones de inocentes sufren sin razón (MS 9) .En palabras de los obispos europeos: “la situación es dramática y para muchas personas incluso trágica”[2]

En este momento muchas personas asocian más Europa con problemas que con oportunidades. Las dificultades parecen más relevantes que los logros y factores que invitan al optimismo. Al sufrimiento e injusticia en que viven millones de personas en el mundo entero se han unido en los últimos años muchos europeos -nacidos en el continente o venidos de otros lugares- que experimentan la pobreza, el desempleo, la precariedad, la discriminación y la falta de ilusión y sentido. La brecha entre ricos y pobres ha crecido también en nuestro continente; los jóvenes con un futuro complicado y los ancianos solos y en situaciones precarias son cada vez más.[3]

Y en este contexto también descubrimos la respuesta generosa y solidaria de muchas personas y colectivos en favor de las personas excluidas y en situación de pobreza, buscando devolverles su dignidad como personas y trabajando para que sean respetados los derechos que, como tales, les corresponden; surgen nuevos gestos de solidaridad, civismo y compromiso y no pocas personas (cristianas y no cristianas) contribuyen día tras día al bien común.[4]

Desde Málaga, y como nueva Provincia Claretiana de Fátima, estamos empezando una nueva andadura que, aún estando en pañales, está llena de ilusión y de sueños. Iniciamos una experiencia nueva en la Frontera Sur, trabajando en red, con esta diócesis malagueña y con otras organizaciones y ONG´s en el mundo de la inmigración. Cuento con vuestro apoyo y vuestra oración.

José Antonio Benítez Pineda, cmf

[1]Oxfam-Intermon, Una economía al servicio del 1%, Enero 2016. https://oxfamintermon.s3.amazonaws.com/sites/default/files/documentos/files/economia-para-minoria-informe.pdf

[2] Misioneros Claretianos – ECLA: Visión del futuro de la congregación en Europa, 2015

[3] Encuentro Misionero Claretiano Europeo. Conclusiones. 2013

[4]Ibíd.

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