Manifiesto contra el racismo

Desde muchos lugares y plataformas estos días se alza el grito contra el racismo. Una lacra que parecería -como tantas otras- anacrónicas y propia de un tiempo menos «evolucionado» y que, sin embargo se cuela de manera habitual en nuestra sociedad. Os comparto hoy el Comunicado de la CNAAE (Comunidad Negra, Africana yAfrodescendiente de España) que lanzaron hace unos días con motivo de las movilizaciones a raíz del asesinato en Estados Unidos de George Floyd.

José Antonio Benítez, cmf

Comunicado de la Comunidad Negra, Africana y Afrodescendiente de
España (CNAAE) para denunciar el asesinato racista de nuestro
hermano George Floyd a manos de Derek Chauvin, un supremacista
blanco perteneciente al cuerpo de policía de Minneapolis (Minnesota).

Nosotras y nosotros, la comunidad negra, africana y afrodescendiente de
España, personas del pueblo gitano, de Abya Yala, magrebíes, árabes,
musulmanas y asiáticas, junto con el resto de personas aliadas antirracistas,
sabemos que este asesinato no es una cuestión puntual, sino que responde a
la violencia histórica y estructural a la que son sometidas las personas negras
en Estados Unidos.

Sin embargo, el racismo institucional y social anti-negro no solo es una
cuestión de EE.UU. En diferentes partes del mundo, de manera diversa,
vemos cómo este atenta contra las vidas negras, tanto de forma directa, con
el asesinato físico; como de forma indirecta, con las condiciones de pobreza
estructural, explotación laboral y falta de oportunidades a las que somos
sometidas. Hemos podido ver que el COVID-19, no solo ha servido para
justificar la violencia contra los cuerpos negros, como hemos visto en otros
territorios, sino que también ha golpeado duramente a nuestras comunidades.

Son nuestros cuerpos negros los que se encuentran en los puestos de trabajo
más precarios, a los cuales se les niega el acceso a la sanidad y a los que se
encierra en viviendas paupérrimas situadas en barrios insalubres.
Esta situación de la comunidad negra en el mundo es una herencia directa
del periodo de esclavización, secuestro y comercio de personas negras, del
colonialismo y del neocolonialismo. Nuestra denuncia va dirigida a todo un
sistema que se construye desde la marginalización, explotación,
criminalización y asesinato de nuestros cuerpos negros.

Por todo esto, no podemos dejar de relacionar el asesinato racista de George
Floyd con las muertes de nuestras hermanas y hermanos en el Mar
Mediterráneo, con las más de 15 personas negras muertas en Tarajal
(Ceuta), con las muertes de Samba Martine, Lucrecia Pérez o Mame Mbaye,
con la violencia contra un menor negro y dos mujeres negras por parte de dos
policías locales de la Bisbal d’Empordà (Girona), con el resto de vidas negras
arrebatas por el racismo institucional y social que hay en España. Asimismo,
existe una relación directa con las condiciones de pobreza y explotación
laboral en las que vivimos gran parte de nosotras. Muchas sabemos que,
aunque es ilegal, la discriminación en el ámbito laboral es una práctica común
en nuestro mercado de trabajo: negarse a contratar a personas negras,
discriminación salarial, los plazos, condiciones y privilegios de contratación o
la segregación o privación de oportunidades laborales por cuestiones
relacionadas con la raza, el color, la religión, el género, la orientación sexual o
la nacionalidad.

Llevamos décadas denunciando el racismo institucional y social que vive la
comunidad negra, africana y afrodescendiente en este país. Lo hicimos en el
año 2016 en el Informe de la Sociedad Civil Africana y Afrodescendiente
sobre el racismo en España, que se remitió al Sr. Pastor Elías Murillo para su
estudio por parte del Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la
Discriminación Racial en su sesión del 26 de abril de 2016, en la ciudad de
Nueva York. También se hizo constar en el informe que el Grupo de Trabajo
de Expertos para los afrodescendientes de la ONU elaboró en 2018 sobre la
situación de las personas negras, africanas y afrodescendientes de España,
donde se manifestó:

– Que la población negra es 42 veces más propensa a ser señalada en los
puertos y el transporte público por parte de las Fuerzas y Cuerpos de
Seguridad del Estado y empresas privadas de seguridad, simplemente por el
color de su piel.
– Que la discriminación racial está presente en todos los ámbitos de la
sociedad, desde los centros escolares hasta el mercado de trabajo, pasando
por la vivienda, la sanidad y otros servicios sociales.
– Que las personas migrantes negras son encarceladas en los Centros de
Internamientos de Extranjeros, a pesar de ser ésta una violación de derechos
fundamentales.
– También su preocupación por las condiciones de insalubridad en las que
viven los trabajadores migrantes africanos en los campos, particularmente los
de Almería.
– Asimismo, manifestaron que la falta de datos desglosados por origen étnico
o de raza, condenaba a la comunidad negra, africana y afrodescendiente a
ser invisibilizada, impidiendo así encontrar soluciones eficaces contra el
racismo, la discriminación racial y la exclusión social.
– Igualmente, su preocupación por la situación de las mujeres negras,
disidentes sexuales, africanas y afrodescendientes, dado que ellas se
enfrentaban a una triple discriminación: machismo, racismo y clasismo. De
igual manera, señalaban que las personas negras en España se enfrentan a
desigualdades y a múltiples formas de discriminación por motivos de raza,
color, género, orientación sexual y creencias religiosas.
– Además, la necesidad de una revisión de la Ley de Extranjería con miras a
ser más respetuosa con los derechos de las personas migrantes y solicitantes de
asilo.
– Del mismo modo, el deber del Gobierno español de revisar asiduamente los
libros de texto y otros materiales educativos para asegurarse de que reflejen
con precisión los hechos históricos relativos a tragedias y atrocidades del
pasado; en particular la esclavitud, la trata de personas africanas
esclavizadas y el colonialismo. El Gobierno debe dar una mayor visibilidad a
la historia y la cultura de los afrodescendientes a través de museos,
monumentos, artes visuales y otros medios.
– Por último, recomendó que el Gobierno de España se apoyase en un
discurso nacional sobre justicia restauradora para hacer frente a las injusticias
históricas. En colaboración con la sociedad civil, las autoridades españolas
deben aplicar plenamente el programa de actividades del Decenio
Internacional, en torno a los tres temas del reconocimiento, la justicia y el
desarrollo de los afrodescendientes.

La denuncia de estas situaciones de discriminación racial se amplía en el
comunicado que la comunidad negra, africana y afrodescendiente en España
elaboró sobre la tercera sesión Examen Periódico Universal (EPU) del 22 de
abril de 2020.
Como se comprueba, la comunidad negra, africana y afrodescendiente de
España, lleva años haciendo incidencia política para que nuestros derechos
sean garantizados. Sin embargo, nos hemos encontrado con una clase
política, tanto de izquierdas como de derechas, que ignora nuestras
demandas, las tergiversa o se pierden en el gesto político que no produce
ningún cambio estructural.

Toda legislación, política pública o medida contra el racismo que se realice
debe contar con la participación de las organizaciones negras, africanas y
afrodescendientes. No vamos a permitir que se siga haciendo políticas
públicas sin nosotras y nosotros.

Hoy, una vez más, nos unimos para manifestar todo nuestro apoyo a la
familia de George Floyd y a toda la comunidad negra de Estados Unidos que
está tomando las calles bajo el grito de: «sin justicia, no habrá paz».

Nosotras, la comunidad negra africana, afrodescendiente en España,
saldremos a las calles para dejar clara una cosa: al igual que dijeron nuestros
hermanos y hermanas, los chalecos negros de Francia, «el miedo tiene que
cambiar de bando».

Las vidas negras importan, no pararemos hasta erradicar el racismo
estructural de nuestras sociedades. Verdad, justicia y reparación.
Poder negro.

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