Entregado a la causa del Reino (Rodrigo Teixeira, cmf)

Me llamo Rodrigo Manuel Gonçalves Teixeira, tengo 22 años y soy de Cacém, Lisboa, Portugal. Soy un joven al que le gusta estar con los amigos, divertirse, hacer deporte, ir a la playa y pasar tiempo de descanso fuera de la ciudad. Mis principales hobbies son la música (tocar el piano y algunos acordes con la guitarra), ver series de acción, jugar a algún videojuego, leer libros de acción y aventura y jugar al balón con los amigos.

La parroquia del Inmaculado Corazón de María, a la que pertenezco, está situada en Cacém y está dirigida por los Misioneros Claretianos desde sus orígenes. Por eso mi contacto con los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María se remonta a mi infancia, desde que entré en la catequesis, aunque más directamente desde los 12 años, fecha en la que se me propuso participar participar en un campo de vacaciones en Carvalhos, Porto. Esta experiencia me marcó en aquel momento. En los años siguientes participé, siempre que me fue posible, en las actividades juveniles que los Claretianos organizan en las vacaciones de verano. En mi parroquia empecé a conocer más directamente al párroco, P. João Vieira da Rocha, cmf, cuando entré en las clases de órgano que el mismo dirigía. A lo largo del tiempo el padre Rocha me invitó a entrar en algunos grupos juveniles de la parroquia, tales como el coro juvenil y el grupo de acólitos.

En 2011 viví el gran acontecimiento de la JMJ (Jornada Mundial de la Juventud) en Madrid y, debido a la suma de todas las experiencias vividas con los misioneros claretianos y laicos claretianos, decidí al año siguiente dar el paso y entrar en el Seminario Claretiano en Carvalhos, Oporto. De ese modo a los 17 años viví una experiencia en el seminario, conviviendo en comunidad con nuestro formador y otros dos seminaristas. Viví en Carvalhos tres años, hice los dos primeros años de Teología (bienio filosófico) y fui catequista en el Centro Pastoral y empecé a animar un grupo de acólitos.

En Granada viví el año pasado el Noviciado, una etapa en la que nos acercamos a nuestro, Fundador San Antonio María Claret, de una forma más detallada, así como a la nuestra Congregación de los Hijos del Inmaculado Corazón de María o Misioneros Claretianos y a la vida consagrada,  y finalizamos con la primera profesión religiosa, en la cual decidimos entrar en la Congregación.

En este momento me encuentro en la comunidad claretiana de Granada, más conocida por Teologado Claretiano. Se denomina de este modo porque su gran objetivo es la formación de Misioneros Claretianos antes de ser ordenados, no sólo intelectualmente: en Teología, sino también humanamente y espiritualmente.

Un mensaje para los jóvenes que viven la inquietud / pregunta del seguimiento de Jesús, en la vida misionera.

A todos los que en algún momento de vuestra vida os habéis planteado conocer la vida consagrada y / o sacerdotal os ánimo para que no dejéis de lado esa inquietud. Es verdad que existen diversos caminos para seguir a Cristo y todos llevan a la felicidad cuando nos ponemos en las manos de nuestro Padre. Pero una cosa es cierta: estamos llamados a vivir en función de los demás, entregados a una gran causa: la causa del Reino. Y ello en plena libertad. Estoy seguro de que la vida misionera es el resumen de esto y mucho más.

Nunca deis de lado esta opción, pues Dios continúa llamándonos por nuestro nombre a cada uno de nosotros para poner nuestros dones al servicio del prójimo, del más necesitado, para que Cristo se haga presente en la tierra a través de cada uno de nosotros.

Y dejáos acompañar por los misioneros, hermanas, sacerdotes… ,pues, sin lugar a dudas, ellos pueden ayudaros a responder, de la mejor manera, a vuestras inquietudes vocacionales y muchas otras.

Rodrigo Teixeira, cmf (Estudiante)

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