Cuida de tu familia: Comprometámonos a realizar una pequeña acción que beneficie a nuestra FAMILIA durante la semana

LECTURA (II DOMINGO DE ADVIENTO)

Lc 3, 1-6:

En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de Iturea y Traconítide, y Lisanio virrey de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la Palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.

Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del Profeta Isaías:

«Una voz grita en el desierto:

preparad el camino del Señor, allanad sus senderos;

elévense los valles, desciendan los montes y colinas;

que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale.

Y todos verán la salvación de Dios.»

COMENTARIO

Ya están aquí las “primicias” del que tenía que venir: Juan el Bautista ha aparecido en el desierto para “clamar” por la venida de su primo, el Jesús de la Historia pero también el de la Salvación, el Hijo de Dios.

Esa llamada que Juan hizo en un momento concreto de la Historia (año decimoquinto del imperio del emperador Tiberio) nos la sigue haciendo todavía a nosotros (2º Domingo de Adviento de 2021) para un encuentro íntimo con el Señor y una convocatoria para sintonizar con su estilo de Vida en medio del “desierto” espiritual que a veces nos envuelve.

 

PROPUESTA PARA CUIDAR A LA FAMILIA

Hagamos imitando los distintos Calendarios de Adivientos, un seminario (desde hoy hasta el próximo sábado) en el que nos comprometemos a realizar una pequeña acción que beneficie al resto de la FAMILIA.

 

Francisco José Bonachera

Alicia del Pozo

 

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