La Gracia, cuando llena la vida, la cambia. Dios, cuando entra en la existencia, te la plenifica. 
María, la Virgen, así lo vivió.
La llena de Gracia. La alegre sin límites. La mujer invadida por la plenitud del Espíritu Santo.
Sin lugar, horizonte para todos los que nos sentimos cristianos.
Por eso, saludémosla con el Ángel: Ave María.
Una hermosa manera de saludar este Octubre Misionero Claretiano que estrenamos en breve.
Que lo presida ella, la que llena de Dios para portar a Dios a los demás. La primera misionera.

Vanessa Quintana Mulet, sc

(Ave María en latín interpetada por Vanessa)

AVE MARÍA

Ave Maria, gratia plena, Dominus tecum.
Benedicta tu in mulieribus,
et benedictus fructus ventris tui, Iesus.
Sancta Maria, Mater Dei,
ora pro nobis peccatoribus,
nunc et in hora mortis nostrae. Amen.

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