Sesión de la mañana
Amaneció un día lluvioso en Fátima. El cansancio se va notando. A las 7.00 ya estaban muchos capitulares en adoración, media hora más tarde, iniciamos el rezo de laudes en diversidad de idiomas para poner en manos del Señor el trabajo del día.

A las 9.00 retomamos las sesiones en el aula capitular. El P. Pedro Belderrain nos invitó, al comenzar, a no bajar la guardia una vez concluida la fase de elecciones. Es una de las tentaciones que se presentan en este momento del camino capitular.
A continuación, la Comisión Capitular presentó el borrador de la primera parte del documento final incorporando las aportaciones y sugerencias recibidas hasta el momento. Se dio un tiempo para la lectura personal y para hacer nuevas propuestas de cambio y mejora del texto.
A las 12.00 celebramos la eucaristía, presidida por el obispo claretiano Mons. Manuel António Mendes dos Santos. En la homilía subrayó dos ideas principales. La primera, a partir de la primera lectura, nos invitó a “permanecer en la doctrina que hemos oído desde el principio” (cf. 1 Jn 2,22-28), recordándonos que, en medio de un mundo lleno de ideas y de relativismo, Cristo y la enseñanza recibida han de seguir siendo nuestro referente. La segunda idea partía del Evangelio y de la pregunta dirigida a Juan Bautista: «¿Quién eres tú?». Nos recordó que también hoy se nos hace esa pregunta y que nuestra vida ha de mostrar con claridad que somos misioneros, con Cristo en el centro, como lo fue para el nuestro Padre Fundador, Claret.

Sesión de la tarde
A las 15.00 comenzamos la sesión con la oración apostólica. El moderador fue el P. Abilio Ramos. Seguidamente se inició el trabajo por grupos para elaborar aportaciones concretas al documento capitular que serían incluidas en el tercer bloque del documento capitular.
Antes de comenzar, el P. Pedro Belderrain ofreció algunas orientaciones para el discernimiento: recordar que el gobierno provincial tiene un mandato de solo tres años, por ello, es bueno no cargarlo con expectativas desproporcionadas; tener presente que en año y medio llegarán las propuestas del próximo Capítulo General (2027); poner el acento en comunidades sanas sin olvidar la misión, pues mirar hacia dentro nos ayudará a mirar hacia fuera; no hacer demasiadas propuestas; y limitar el número de sugerencias a un máximo de cuatro por área (cinco en el caso del apostolado).
Los grupos trabajaron hasta las 17.00 elaborando propuestas concretas para las distintas áreas: gobierno, vida comunitaria y espiritualidad, apostolado, pastoral juvenil vocacional, economía y formación inicial. Después hubo un tiempo de descanso hasta las 17.30, momento en el que celebramos las vísperas.
A las 18.00 continuamos los trabajos en el aula capitular. Se leyó el acta del día anterior, que fue aprobada con algunas modificaciones. A continuación, se presentó el segundo de los tres bloques del documento capitular, centrado en los sueños de la Provincia en el ámbito de la comunidad y la misión. Tras algunas aportaciones y ajustes, el texto fue aprobado. De modo que solo queda el tercer bloque del documento capitular, dedicado a cuestiones prácticas y jurídicas.
Los últimos intercambios en el aula versaron sobre diversos aspectos jurídicos de cara al próximo capítulo.
Después de la cena, vivimos un momento especialmente entrañable y distendido con el intercambio de los regalos del amigo invisible entre los capitulares, signo navideño de la fraternidad que seguimos cultivando en estos días.
Mañana será el último día del capítulo. Encomendamos a nuestro Dios las últimas horas. Nuestra Provincia está en sus manos. Buenas noches.










