En el marco festivo de San Antonio María Claret, la parroquia de San Carlos Lwanga acogió este sábado 24 de octubre una jornada de profunda significación comunitaria y vocacional con la profesión perpetua de George Chidyamatondo, CMF, y la renovación de votos del hermano Chingarande, CMF.
El templo de Ruwa congregó a once sacerdotes llegados desde diversos puntos del país , incluidas las comunidades de Gokwe, Kwekwe, la Casa Claret de Harare y las parroquias locales de San Domingo y San Carlos Lwanga, junto a un gran grupo de fieles.
El punto álgido de la liturgia llegó con la profesión definitiva del hermano George Chidyamatondo, quien adhirió de manera perpetua su vida a votos de pobreza, castidad y obediencia dentro de la congregación. A este hito vocacional se sumó la renovación de votos del hermano Joseph Chingarande, ratificando su compromiso con la oración, el trabajo comunitario y la evangelización.
La ceremonia estuvo presidida por el padre Joaquín Béjar, CMF, coordinador de la Misión Claretiana en Zimbabue, quien destacó el valor del testimonio de entrega radical en el contexto eclesial contemporáneo. En su homilía, el superior subrayó cómo la memoria del fundador, San Antonio María Claret, sigue impulsando la labor apostólica en las periferias.
El encuentro no solo reforzó los lazos entre las distintas comunidades católicas participantes, sino que supuso un impulso visible a la pastoral vocacional en la región. La jornada concluyó con un ambiente de acción de gracias y el reconocimiento explícito a la parroquia acogedora, al clero concelebrante y a los equipos de laicos que hicieron posible la celebración.




