La nueva comunidad claretiana echa a andar en el Campo de Níjar

CAMPOHERMOSO (ALMERÍA) | No se trata sólo de asumir parroquias; se trata de responder a una llamada compartida. El pasado martes 15 de septiembre, en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora de Campohermoso, la Provincia Claretiana vivió un hito en su proceso de discernimiento y despliegue misionero: el envío y la toma de posesión de los PP. Félix Jesús Martínez CMF, Miguel Ângelo Cardoso CMF y Miguel Luis García CMF.

Los tres misioneros asumieron como párrocos solidarios la atención pastoral de un amplio sector del Campo de Níjar (Campohermoso, Pueblo Blanco, San Isidro, Fernán Pérez, Las Negras, Rodalquilar, Barranquete y Los Albaricoques). La Eucaristía estuvo presidida por el obispo diocesano, D. Antonio Gómez Cantero, y contó con una significativa representación del Gobierno provincial y de la Provincia, encabeza por el Superior Provincial, P. Jorge Sánchez Palacios CMF; el Ecónomo Provincial, P. José Enrique García Rizo CMF; y el Prefecto de Apostolado, P. Manuel Ogalla Carrera CMF; a quienes se sumaron también los PP. Juan Jesús Gea Carrasco CMF y Miguel Álvarez Nieto CMF, junto a sacerdotes de la zona, religiosas, laicas y laicos de las distintas comunidades.

Escuchar al Espíritu en los signos de los tiempos
Esta decisión no es fruto de la casualidad ni de una mera reorganización funcional de efectivos. Durante los últimos meses, la Provincia ha recorrido un camino de discernimiento institucional, haciéndose oyente del Espíritu en el clamor de la realidad social y eclesial del sur peninsular.

¿Por qué volver a la diócesis de Almería tras unos años de ausencia desde nuestra presencia histórica en Tíjola? Porque el Campo de Níjar representa hoy una de esas «fronteras» donde la Iglesia está llamada a hacerse itinerante: un territorio vibrante, pluricultural, marcado por la realidad de la movilidad humana, los retos del sector agrícola y el anhelo de futuro de muchos jóvenes y familias.

Como bien reflejó el gesto litúrgico en el que la comunidad pastoral y los misioneros proclamaron juntos el Credo ante el altar, los Claretianos no llegan con recetas hechas ni soluciones prefabricadas. Se integran en un ecosistema eclesial vivo, donde caminarán mano a mano con la Iglesia local, el laicado activo y las comunidades religiosas ya consolidadas en la zona, como las Hermanas de María Inmaculada y las Mercedarias de la Caridad.

Asimismo, la comunidad acoge con gratitud el testigo del sacerdote diocesano D. Jesús Rico Domene, quien en su etapa de servicio ha dejado una huella profunda de cercanía y entrega pastorales.

Start typing and press Enter to search